El dolor de espalda y demás problemas en la espalda, muy corrientes en nuestros días, son motivo de consulta frecuente con los especialistas. Cuidar a los pequeños implica poner a prueba la espalda porque van pesando más conforme crecen y los amamantamos, los transportamos cargados de un lado a otro, los cambiamos, los perseguimos cuando dan sus primeros pasitos, entre las muchas actividades del mundo grande de los pequeños. Fisioterapia, masajes, gimnasia, pilates, ejercicios de flexibilidad, yoga, natación, uso de portabebés y, en general, ejercicios de fortalecimiento de la espalda durante el embarazo y la crianza, son actividades comunes entre quienes sufren de estas molestias.
Si tienes problemas de espalda, sean leves o serios por mala postura, puede ser que al cambiar los pañales, actividad que te lleva a inclinarte varias veces al día, si no cuentas con un cambiador (yo nunca lo utilicé porque me parecía que forzaban una postura que no era natural), tal vez quieras hacerlo frente en la cama, con la espalda recta y las rodillas en el piso mirando al frente de esta y el bebé cerca para que no tengas que estirarte. Si tienes contracturas cuando vas a alzar del piso al bebé, en vez de doblar la columna, es mejor flexionar las rodillas y dirigirte hacia el suelo para de esta manera, no hacer que el peso del bebé recaiga sobre la espalda sino sobre todo tu cuerpo. Aquí cabe resaltar el cuidado del piso pélvico y al alzar a tu bebé y durante el tiempo en que lo tengas cargado, protégelo manteniéndolo apretado o por lo menos trata de contraerlo justo en el momento en que levantas a tu pequeño, sobre todo si ya ha crecido y pesa.
Con mis tres bebés tuve tendinitis en mis muñecas por el repetido movimiento de alzarlos con los pulgares extendidos y separados del índice en vez de cerrarlos cuando los tomaba por debajo de sus bracitos (tarde me vine a dar cuenta). Tres largas y hermosas lactancias hicieron que tomara conciencia sobre las posturas correctas para amamantar como dar pecho acostada la mayoría de las veces o en un cómodo sillón o una mecedora que me permitiera apoyar los brazos y un banquito para subir mis pies los cuales fueron y han sido una maravilla. Tener a mi lado a los pequeños durante las jornadas nocturnas de amamantamiento la necesidad de levantarme fue muy bueno; el autoservicio de mis pequeños al pecho marcaron la pauta para que yo ni me diera cuenta cuantas veces se sirvieron durante la noche y mi espalda amaneciera agradecida. Y al hablarles a mis hijos o al jugar con ellos me agachaba de manera inapropiada doblando la espalda (muy posiblemente me hubieran visto como una mamá gigante si no lo hacía), luego descubrí que si me agacho flexionando las piernas como en cuclillas mi espalda no sufre. También hago ejercicios de estiramiento para fortalecer mis rodillas. Mis pies no se quedan atrás; para salir en "uniforme de mamá", uso cómodas zapatillas que me salvan de resbalarme con un niño en brazos y hacen muy agradables mis largos paseos. Por suerte previne muchos problemas de espalda usando a diario los portabebés AYU porque quienes cargamos a nuestros pequeños por largo tiempo necesitamos un cargador ergonómico y correctamente utilizado. Imagina si cargaras a tu bebé en tus brazos durante horas en un paseo! Y sin un portabebés!
Portabebés ergonómicos y dolores de espalda
Es muy enriquecedor compartir con los clientes de AYU sus inquietudes y charlar sobre los enormes beneficios de llevar en brazos a un bebé como por ejemplo el fortalecimiento del vínculo, la cercanía, el contacto, la calma que le da al pequeño estar cerca y el continuo movimiento que le otorga tranquilidad junto con el calor del cuerpo que permite que esté abrigado y continúe su crecimiento fuera del útero materno, beneficios estos que motivan a los padres adquirir un portabebés. Y cuando los cuidadores se refieren a los cargadores ergonómicos de AYU para llevar al bebé, los describen como fantásticos para que su espalda quede protegida. Algunos sienten que el utilizar portabebés ergonómicos de una manera correcta les ofrece un buen ejercicio para la espalda, la cual, notan cada vez más fortalecida con su uso.
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Bandolera: Formas de usarla bien y errores comunes
Instrucciones para armar una bandolera
Posición adelante "barriga con barriga" en una bandolera
Posición para amamantar en una bandolera de anillas
Posición "a la cadera" en una bandolera
Posición "a la espalda" en una bandolera de argollas








5 comentarios:
Muy buenas las recomendaciones!! yo he cuidado mi espalda y ya no me duele por el portabebé, pero tengo un problema y es que recién me inicio en el colecho "directo" porque mi bebé está en una etapa de despertarse demasiado durante la noche y es agotador tener que levantarme a darle de comer cada rato, pero las posturas para amamantar acostada me están matando el cuello! ¿me puedes dar alguna sugerencia?
abrazos
Hola por acá! Si! las almohadas! A muchas mamás les funciona esa postura sobre la noche porque solo se descubren el pecho, el bebé amamanta, casi no se despierta ninguno y no te das cuenta ni cuantas veces amamantaste. Una manera de dar pecho cómodamente acostada, es ponerse de costado con la cabeza descansando encima de una almohada. Luego poner nuestro brazo como almohada del bebé, concretamente colocando la cabeza del pequeño dentro de nuestro codo, entre más grande el pequeño más cómoda esta postura. Así, nuestra cabeza descansa en una almohada y la del bebé, que está frente a nosotros, descansa en nuestro brazo. Al terminar de un lado, no tienes que rodar con el bebé encima al otro lado para hacer lo mismo con el otro pecho, (claro que si lo haces solo pones al bebé encima tuyo y giras sin siquiera levantarte) sino que te mueves un poquito para cambiar de pecho y le pones el otro pecho para que amamante. Espero que estos truquitos te hayan servido; si quieres más información, quedo pendiente.
Perfecto!! voy a probar esta noche y mañana te cuento como me fue!!!
;)
Muy buenos consejos!
La mujer no debería renunciar a la opción más saludable para el bebé, por culpa del dolor de espalda. A parte de practicar yoga o pilates, también es recomendable acudir a un quiropráctico para ajustar la espalda.
Belén Torrejón,
Responsable de atención al paciente de Quiropractic Group
Ya lo logré!! =D almohadita para mi cabeza y lejos de la cabecita de juanito!! todavía está muy peque para que mi brazo sea su almohada ;)
GRACIAS VALE!
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